El síndrome del viajero eterno: descubre si también lo tienes

Aeropuerto - TravelgenioHace apenas quince años, este término no existía en algunos países europeos como lo es España. Sin embargo, el estallido de la crisis de 2008 provocó que cientos de miles de jóvenes tuvieran que salir de su país en busca de oportunidades laborales. El impacto psicológico de la persona que abandonaba su país para llegar a otro en el que le trataban como un extranjero es por todos conocido.

Sin embargo, ¿Qué hay del horror de regresar a la ciudad en la que siempre viviste y que te sientas como si no fueras de ese lugar? La sensación implica que no se pertenece a ningún lugar. La tensión emocional que esto provoca conlleva unos síntomas que provienen de una serie de causas concretas. ¿Y tú?¿Eres un viajero eterno?

Consecuencias para quién padece el síndrome del viajero eterno

La tensión emocional que provoca esta situación se ve reflejada en determinados desórdenes psicológicos y físicos que afectan profundamente a la persona.

Físicos: Migrañas, insomnio, pérdida de apetito o compulsión por comer, beber o limpiar compulsivamente.

Psicológicos: Apatía, irritabilidad, agresividad.

Tiene mucho que ver con el regreso desde un estado de estímulo constante que se ve roto por el regreso a un lugar que ha cambiado y que nunca volverá a ser aquel que existía antes de la marcha.

La riqueza del viajero eterno (y también su maldición)

Si eres de los muchos que han pasado largos periodos de tiempo fuera de tu país habrás advertido que durante estos meses o años tuviste que adaptarte a unas costumbres y que el choque cultural fue inmenso. Hasta que regresaste. Cuando esto sucede te das cuenta de todo lo que has cambiado y de que, en cierto modo, te has adaptado al país de acogida. El gran inconveniente de esto – cuando no se tienen suficientes experiencias viajeras – es que quienes quieren disfrutar de todos y de cada uno de los tipos de opciones, se encontrarán con innumerables trabas a lo largo de su viaje.

Cómo disfrutar de tu vida en el extranjero (o de un viaje muy largo)

Aunque no hay ninguna receta secreta para que un viajero disfrute de su vida en el extranjero (y al regresar a casa) si que existen algunos tips que no puedes olvidar:

  • No te resignes a lo que conoces. Es una frase que se viene repitiendo desde hace varios años y que ahora cobra su máximo significado. Estas experiencias pueden, en último término, convertirse en un motor de cambio a largo plazo que te convierta en una persona que no juzgue ni su propia cultura ni otras.
  • Descubre mucho más y mucho mejor: Deja a un lado la cámara fotográfica y empieza a vivir. Puede que sea una de las grandes lecciones que deberás aprender y que te resultarán imprescindibles. Si quieres conocer más y mejor, solo tendrás que tener acceso de una manera más óptima a todo lo que quieras encontrar desde el primer momento.

¿Quieres saber más acerca del síndrome del viajero eterno? ¡Entonces, viaja!

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